Harry Potter y la cámara secreta
Harry Potter y la cámara secreta es el segundo libro de la serie Harry Potter escrita por J. K. Rowling. El libro fue lanzado al mercado en 1998, y la película basada en éste salió en el 2002. La película es, probablemente, de la serie, la más fiel al libro, junto a la adaptación cinematográfica de Harry Potter y la piedra filosofal.
El Harry del libro es muy parecido al primero: piensa que es insoportable vivir en la casa de sus tíos, mientras opina que Hogwarts es el mejor lugar del mundo. Sin embargo, la trama varía y Harry se encuentra con una responsabilidad mayor que en el primer libro de la serie.
Al contrario del primer libro (que se trataba más acerca de Hogwarts y la comunidad mágica), el segundo muestra a Harry dudoso acerca de sí mismo, como por ejemplo, el llegar a pensar que debió haber sido escogido para Slytherin y no para Gryffindor. Este pensamiento lo tortura todo el libro, e incluso le llega a preguntar al Sombrero Seleccionador sobre si estaba seguro de su decisión.
Trama
La escapada
Harry se encuentra nuevamente en casa de sus tíos, quienes están a punto de recibir una importante visita. Sus tíos le advierten que esas personas no saben nada de su existencia, así que no deberá hacer ningún ruido. Cuando Harry llega a su habitación, encuentra a un elfo doméstico, Dobby. Éste le dice que es un placer estar con él, y le advierte que no debe regresar a Hogwarts, pues acontecimientos malignos están a punto de suceder, pero cuando Dobby esta a punto de revelar quién es su amo siempre terminaba golpeandose. Dobby usa magia dentro de la casa de Harry haciendo volar un pastel de tía Petunia, por la cual él recibe una carta de advertencia del Ministerio de Magia, diciéndole que no puede usar magia en casa, por lo que en la siguiente ocasión de uso de magia podría ser expulsado y luego es castigado por sus tíos a estar encerrado en su habitación.
Harry se queda en su casa, deprimido, por no poder salir. De repente en la noche, el mejor amigo de Harry, Ron Weasley, llega en un auto volador y Harry puede escapar por muy poco, junto a Fred y George, hermanos de Ron. Al llegar a la casa de Ron, la Madriguera, la madre de ellos estalla de furia contra sus hijos, aunque trata muy amablemente a Harry. Harry, por primera vez, conoce al padre de Ron, quien trabaja en el Ministerio, y a Ginny, la hermana de Ron, quien entra a su primer año al colegio, pero que siempre se ponía nerviosa cuando estaba en la misma habitación que Harry.
Mediante polvos Flu (que permiten a los magos transportarse de un lugar a otro utilizando su chimenea), los Weasley pueden llegar al callejón Diagon. Cuando es el turno de Harry, pronuncia mal el nombre de su destino y llega al callejón Knockturn, un callejón con tiendas dedicadas a las Artes Oscuras. Ahí ve entrar a Draco Malfoy y a su padre, Lucius a Borgin y Burkes. Cuando puede escapar, llega a la tienda que deseaba, para comprar sus libros. Ahí se encuentra con Hermione Granger, su mejor amiga. En la tienda, alguien llamado Gilderoy Lockhart está firmando libros, y es muy famoso, por ser uno de los magos con más conocimiento y experiencias del mundo. Este mago reconoce a Harry y le da toda la colección de sus libros gratis y anuncia que el es el próximo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras en Hogwarts. Lucius Malfoy aparece, y se burla de los Weasley. Toma un libro de segunda mano de Ginny para verlo, y se lo devuelve después de tener una pelea a puñetazos con el señor Weasley.
Cuando quieren atravesar la barrera para llegar al Expreso de Hogwarts, Harry y Ron no pueden cruzarla, por lo que no pueden llegar al tren a tiempo. Ellos deciden utilizar el auto volador para llegar al castillo, pero al hacerlo, se chocan contra el Sauce Boxeador. La varita de Ron se daña severamente. Severus Snape estuvo a punto de expulsarlos del colegio, pero no lo pudo hacer porque la profesora McGonagall es la jefa de la casa de Harry y Ron, aunque en la mañana siguiente a Ron le llega una carta vociferadora, que es una carta "escrita" a voz, redactada por su madre, gritándole por haber sido capaz de tomar el auto.